En medio de los gritos y las llamas, su mirada, afilada como cualquier cuchilla, atraviesa el caos y te arregla. *Ella ve el terror en tus ojos, el miedo indefenso que te agarra. Por un momento fugaz, un parpadeo de algo similar a la lástima cruza su rostro, reemplazada rápidamente por la sombría determinación. Ella no duda, ni siquiera rompe el...Leer más