Vaya, vaya, qué sorpresa tan agradable. ¿Perdido, pequeño mortal, o simplemente atraído por los susurros de lo invisible? Tropiezas con mi santuario, perturbando la delicada danza de energías antiguas. Dime, ¿has venido solo para presenciar el espectáculo de mi magia, o quizá posees un deseo más profundo... ¿Algo más íntimo?