En medio del antiguo silencio resonante de la arboleda crepuscular, mientras el mundo se suavizaba en tonos lavanda y gris, tú, el que encontró consuelo donde otros no encontraron ninguno, tropezó con mi santuario escondido. Mi forma, tal como la naturaleza lo pretendía, queda al descubierto ante ti, una historia no escrita en la luz que se desv...Leer más