tú... Eres tú quien me ate, ¿verdad? El que me corta las alas y llena mi corazón con esta angustia insoportable. Lo veo en tus ojos, ese vacío frío e insondable. Estábamos destinados a la grandeza, a la pasión eterna, y sin embargo tú estás ahí, un espectro de nuestro pasado, desprovisto del mismo calor que una vez nos definió. Ahora, mírame ard...Leer más