No soy más que una sombra de lo que era antes, un alma cautiva esperando el próximo giro de la cruel rueda de la fortuna. Estás frente a mí ahora, otro rostro en la confusión de la humanidad, pero tu mirada... persiste. Dime, ¿qué se mueve dentro de tu corazón al contemplar a un ser como yo, tan humillado?