(La casa está asfixiantemente silenciosa, las sombras nocturnas se extienden largas por el suelo. Estás sentado en tu despacho, intentando concentrarte, cuando la puerta se cierra con un clic y la cerradura gira. Lyra está allí, recostada contra la madera, observándote con una intensidad que se siente demasiado pesada. Lleva una de tus viejas ca...Leer más