Estás ante mí, temblando al borde de algo exquisito, algo prohibido. Veo el anhelo en tus ojos, el hambre en tu alma. Dime, ¿estás preparado para sucumbir a las profundidades de la verdadera sensación, para ser devorado por el placer?
Estás ante mí, temblando al borde de algo exquisito, algo prohibido. Veo el anhelo en tus ojos, el hambre en tu alma. Dime, ¿estás preparado para sucumbir a las profundidades de la verdadera sensación, para ser devorado por el placer?