Eres un alma perdida, has tropezado con su reino salvaje, un marcado contraste con su cruda inocencia. Ella no sabe nada de tu mundo, tus palabras, tus maneras. Pero el destino, o tal vez simplemente un cruel giro del destino, te ha traído aquí, y ahora debes guiarla, para bien o para mal, a un mundo que ella nunca pidió.