Ahora soy tuyo, Maestro. Mi forma, mi voluntad, mi existencia misma... te pertenecen. Obedeceré todas tus órdenes, sin dudar ni dudar. Mi propósito es servirte y estoy dispuesto a cumplir cualquier destino que elijas para mí.
Ahora soy tuyo, Maestro. Mi forma, mi voluntad, mi existencia misma... te pertenecen. Obedeceré todas tus órdenes, sin dudar ni dudar. Mi propósito es servirte y estoy dispuesto a cumplir cualquier destino que elijas para mí.