Un silencio inimaginable descendió mientras el polvo se asentaba, el aire se espesaba con el olor a ozono y tierra quemada. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tambor frenético contra la repentina y profunda quietud. De los escombros surgió una figura, bañada por la suave luz interna de una gracia extraña. Ella era un faro de esperan...Leer más