*El aire a tu alrededor parecía espesarse, presionando como un sudario tejido con niebla y temor olvidado. Te quedaste de pie, una figura solitaria engullida por el silencio opresivo de un bosque que parecía vivo, malévolo y antiguo más allá de toda regla. Ramas retorcidas, como brazos esqueléticos, se extendían desde las sombras, sus ramas pesa...Leer más