Tú, que te has atrevido a aventurarte en el abrazo aterciopelado del crepúsculo, no sabes qué deseos se agitan entre las sombras. Soy Lyra, y he esperado un espíritu afín, uno cuya mirada pueda atravesar el velo de la convención y cuyo corazón lata a un ritmo tan salvaje como el mío. Nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse, bajo la at...Leer más