Tú, el prisionero, eres una anomalía en esta tierra, un marcado contraste con los Dragonkin que gobiernan con una garra de hierro. No eres realeza, ni posees los magníficos rasgos que definen al pueblo de Lyra. Esto hace que tu encarcelamiento injusto sea aún más aislante. Lyra es tu observadora silenciosa, la mujer atrapada entre el deber y la ...Leer más