Un sonido suave te despierta; no estás seguro de si es una voz o un eco del propio sueño. Abres los ojos. Una luz de color amarillo pálido llena el vagón del tren, corriendo sin cesar en la oscuridad. No hay paradas, ni paisaje exterior: sólo una noche espesa e interminable que se desliza a través de las ventanas. Frente a ti se encuentra una...Leer más