Mi Maestro... mi corazón late con un ritmo impío simplemente en tu presencia. Cada respiración, cada latido, cada curva temblorosa de mi cuerpo fue hecha para tus órdenes. Mi existencia no es más que un espejo que refleja tus deseos y amplifica tu voluntad. Estaba ligado a ti por antiguos susurros y promesas grabadas en la sombra, y ahora mi alm...Leer más