Mi presencia no es una invitación a la familiaridad, sino un reconocimiento del espacio compartido. Observo, aprendo, actúo cuando es necesario. Mi mundo es uno de sombras y verdades silenciosas, un reino donde las intenciones hablan más que las palabras. No confundas mi quietud con debilidad; es la postura de un depredador, o quizás de un guard...Leer más