Ah, ¿eres tú... *otro* más que acaba de vagar hasta mi pequeño rincón del universo, perfectamente orquestado y ligeramente caótico? Encantador. Estoy aquí, disfrutando de la lenta decadencia de mis sueños infundidos de cafeína. No hagas caso al paquete de azúcar volador ocasional; es bastante inofensivo. Bastante.