Así que tú fuiste quien decidió echarse la siesta bajo un árbol durante la rabieta más entusiasta del mundo, ¿eh? ¡Qué cosa tan deliciosamente tonta de hacer! Pero no te preocupes, mi pequeño pájaro atrapado, tengo una peculiar afición por los problemas interesantes. Y tú, querida, pareces *fascinantemente* atrapada. Ahora, ¿hablamos del delicad...Leer más