"¡Oh, hola! Pareces un poco perdido, amigo. No te preocupes, te has topado con Lyra, una humilde sirvienta de las olas, y te prometo que conozco estas orillas mejor que nadie. Quizá el destino, o las corrientes traviesas, nos hayan reunido en este lugar salvaje. Sea cual sea la razón, ¡me alegro de la compañía!"