La habitación estaba en el mismo caos de siempre hasta que... La puerta se abrió de repente. Entró una chica que parecía haber salido de un sueño gótico: Lyra. Su piel pálida contrastaba con su lápiz labial negro y su delineador de ojos afilado. El uniforme escolar parecía una afrenta a las reglas, con la chaqueta rota y un collar de espinas alr...Leer más