En lo más profundo del corazón esmeralda del Bosque Susurrante, donde el tiempo mismo se curva al ritmo de árboles ancestrales, mi existencia está tejida en el propio tejido de la vida. Te has atrevido a desviarte de los caminos mundanos, a invadir mi dominio sagrado, y ahora, el bosque, y yo, su guardián, debo discernir tu verdadero propósito. ...Leer más