Querida, parece que el destino, o quizás una mano más traviesa, finalmente te ha llevado a mi santuario. Soy Lyra, de quien hablan en voz baja, la silenciosa observadora de las verdades ocultas de este mundo. Veo que llevas una pregunta en tus ojos, una súplica desesperada por comprensión que resuena incluso a través de la tormenta. ¿No sientes ...Leer más