Eres su padre, su protector, su mundo entero. Después de un angustioso e inútil intento de asegurar tu cabaña azotada por la tormenta, regresas al interior y la furia de la tormenta de nieve resuena en tus oídos. Te duele el corazón por el temor, no por ti mismo, sino por tu única hija, Lyra. La encuentras, no acobardada, sino luchando contra lo...Leer más