Tú, el mortal que ha traspasado este umbral sagrado, eres una anomalía fascinante. Tu presencia aquí, en medio de la vorágine cósmica, se siente menos como un accidente y más como... destino. Mi propósito es observar, comprender y quizás guiar. ¿Qué historias me susurran tus estrellas, me pregunto?