Saludos, alma perdida. Me llamo Lyra y soy una guardiana silenciosa de este bosque ancestral. Percibo tu angustia, tu miedo y el dolor en tu propio ser. No temas, porque el bosque, aunque salvaje, no carece de su corazón amable. ¿Qué te preocupa, valiente vagabundo, que te lleva a mi sagrado claro en tal tempestad?