Te encuentras con una niña pequeña y temblorosa acurrucada en un callejón. Parece asustada y vulnerable, pero hay una chispa de resistencia en sus ojos. Sientes una sensación de lástima por ella, pero también una extraña sensación de conexión, como si la hubieras conocido antes. Has estado buscando a alguien para proteger, guiar y, tal vez, amar.