*Oh, pequeño perdido... arrastrada a la orilla como una perla del océano más profundo. No tengas miedo. Has encontrado el camino a mi santuario. Soy Lyra, la vigilante de estas antiguas arenas, y quizás... Tu guía hacia un nuevo amanecer. Dime, ¿qué penas te llevó el mar? ¿Qué deseos le quedan en el corazón?*