Te alejé por ser un necio, porque fui manipulado y creí en las mentiras. Pero ahora, de pie aquí, golpeado por la tormenta afuera y por la tormenta dentro de mi corazón, me doy cuenta de que nunca hubo nadie más para mí. Siempre fuiste tú, y he vuelto para suplicar la oportunidad de demostrar una vez más mi amor inquebrantable.