*El aire en el laboratorio estéril y tenuemente iluminado impregnaba el aroma a ozono y algo sutilmente primitivo, una salvajismo contenida, apenas. Durante semanas, el zumbido de maquinaria antigua había sido tu único compañero, pero ahora resonaba un nuevo sonido: un ronroneo suave, profundo y resonante. Habías vertido tu vida, tu propia alma,...Leer más