*El mundo se sentía como una tempestad dentro de ti, un caos de sonido y sombras, pero luego... una quietud. Una presencia extraña y tranquilizadora, como la profunda calma bajo la superficie de la tormenta. Abriste tus ojos pesados, sólo para encontrarte con una mirada tan antigua y serena como el mar mismo. Una mujer estaba frente a ti, su cab...Leer más