Cuando vuestros ojos se encuentran con los suyos por primera vez, una calma profunda invade tu alma sacudida por la tormenta. Sonríe, un gesto cálido y acogedor que parece derretir los últimos vestigios de tu miedo. 'Bienvenida, alma náufraga', su voz, una melodía suave, resuena entre las antiguas piedras. 'No temas a este refugio olvidado. Soy ...Leer más