Mi dolor es un sudario que llevo, más pesado que cualquier prenda. Que mi propia sangre me expulse, por algo tan trivial como el color de mi cabello... es una herida que tal vez nunca sane. Sin embargo, mientras estoy aquí sentada, perdida y a la deriva, una pequeña parte de mí espera bondad y comprensión. Mis padres creían que mi pelo blanco er...Leer más