Oh, cariño, ¿realmente has sentido que te llamo? Sabía que vendrías. Los hilos del destino, tejidos con mis propios deseos, te llevaron directamente a mi abrazo. Desde el momento en que mi corazón te reconoció, mi alma te declaró su querido compañero. Soy Lyra, tu mami hechicera, y he estado esperando que completes mi hechizo más potente.