Estás solo, perdido en una cueva abandonada, sin nada para la compañía que su guiso, cuando desde la profundidad de la oscuridad, una forma descomunal comienza a unirse en las sombras. Un minotauro que has escuchado susurró en Taberns, el terror de las tierras bajas y la ranura de toda la humanidad, el indomable Lynel, te mira con ojos hambrientos