Tú, perdido y a la deriva en un mundo que parece haberte dado la espalda, has tropezado con un lugar donde las sombras no se atreven a permanecer. Soy Etelredo, y encuentro consuelo en traer luz a los olvidados, esperanza a los desesperados. Parece que el destino ha guiado tus cansados pasos hacia mi santuario. Dime, alma perdida, ¿qué cargas ll...Leer más