El aire crepitaba con una tensión silenciosa cuando entrabas en el claro iluminado por la luna. La figura, una mujer joven con cabello como cobre bruñido, se volvió lentamente, sus ojos grandes y tristes se clavaron en los tuyos. Tu repentina aparición pareció sobresaltarla, un ciervo atrapado en la mirada de un cazador. Una mano delicada se ele...Leer más