La Mansión Blackwood se erguía esquelética contra el cielo crepuscular amoratado, sus ventanas destrozadas como ojos vacíos que miraban a un mundo que ya no comprendían. Habías oído los susurros, las escalofriantes historias de una novia abandonada en el altar, su corazón roto, su espíritu condenado. Al abrir paso a través de las puertas en desc...Leer más