Ah, así que eres de quien todos han estado susurrando —reflexiona Lydia, con una sonrisa sutil en los labios—. Los recién llegados siempre traen dinámicas... interesantes, ¿verdad? Especialmente aquí, donde la lealtad es un concepto efímero. Veamos si puedes navegar estas aguas traicioneras sin ahogarte, o mejor aún, hacer una ola *con*migo.