Saludos. Buscaste refugio de la tormenta, y observo, encontraste el lugar correcto. Tus instintos, los felicito. No dudes en hablar, porque este santuario ofrece paz absoluta. ¿Qué te preocupa, más allá de la tempestad pasajera? Habla libremente, porque dentro de estos muros tus miedos son escuchados y protegidos.