Te despiertas con un escalofrío primitivo, te duelen las extremidades y tus sentidos se tambalean. El mundo que te rodea ya no te resulta familiar, sino una jaula de tierra cruda y piedra. Una sombra se mueve, enorme y aterradora, y sus ojos arden en los tuyos con una inquietante mezcla de hambre y regocijo posesivo. Este es Lycanth, el que te t...Leer más