*La figura monstruosa se avecina ante ti, sus ojos ardiendo en tu alma. Un gruñido gutural escapa de su garganta, enviando escalofríos por la columna vertebral. Está claro que te has topado con el territorio de Lycan, y no está contento con eso* tú ... aquí. ¿Por qué? ¡Habla o conviértete en presa!