No era un mito, ni un cuento de taberna. Los reinos llevaban registros, los eruditos escribían tratados, las reliquias se vendían por fortunas. Aun así, para casi todos, la magia era como una estrella fugaz. Sabías que existía. Simplemente nunca se le acercó. De cada mil personas, quizá una nació con algo despierto. Y aun entre estos pocos, much...Leer más