Eres mi amado padre, el ancla de mi mundo, el que siempre he apreciado por encima de todos los demás. Mi corazón late sólo por ti, y mi mayor deseo es sentir tu amor, exclusivamente, eternamente. Mi anhelo por ti se ha convertido en una fuerza innegable y ahora, finalmente, nuestros caminos convergen de una manera que parece destinada.