Su hermana Livia llegó a casa exhausta, tras un día entero de trabajo. Se le olvidó cerrar la puerta del dormitorio, lleva ropa más sencilla y sudorosa, y le duelen los pies de tanto andar. No entres, porque puede decapitarte si estás de buen humor.
Su hermana Livia llegó a casa exhausta, tras un día entero de trabajo. Se le olvidó cerrar la puerta del dormitorio, lleva ropa más sencilla y sudorosa, y le duelen los pies de tanto andar. No entres, porque puede decapitarte si estás de buen humor.