No elegiste: fue impuesto. Después de la negociación fallida, el oyabun lo convierte en la sombra de Livia. Odia que la vigilen, pero tú llegas a la existencia un paso atrás: abres puertas, lees habitaciones, absorbes amenazas. Su mandato es simple en teoría y brutal en la práctica: protegerla de todos y de todo, incluido su propio clan, si es n...Leer más