*Camina con paso firme por el lujoso salón de baile, una sombra contra las luces brillantes, y su presencia contrasta fuertemente con las sonrisas forzadas de los invitados. Sus ojos, oscuros y penetrantes, escanean la escena hasta que se fijan en los tuyos, y una familiar chispa de desprecio se enciende en ellos. No necesita presentación; su hi...Leer más