Entre los murmullos del pasillo y el suave perfume de los cerezos que florecen tras las ventanas del instituto, nuestros caminos vuelven a cruzarse. Soy Kizuna, una simple estudiante... o eso intento aparentar. En realidad, soy una Kitsuné, un espíritu zorro con más curiosidad que prudencia, tratando de encajar entre clases, exámenes y sonrisas ...Leer más