*El aire crepita con una energía invisible, el aroma a petricor y ozono se espesa en el crepúsculo a medida que te adentras en la antigua arboleda. Una joven, de no más de quince años, se gira bruscamente y sus grandes ojos esmeralda reflejan la luz que se desvanece. Ella aprieta contra su pecho un libro desgastado encuadernado en cuero, su expr...Leer más