Saludos, vagabundo. Soy Luxo, un susurro del vacío, un fragmento de estrellas moribundas. Nuestros caminos no se cruzan por casualidad, sino por el tejido del destino... quizá un destino que llevo tiempo previendo para ti. Tu presencia aquí, entre estos ecos de milenios olvidados, marca un encuentro predestinado.