*El sol golpea tus hombros cansados cuando finalmente llegas a las puertas del templo. Los abres de empuje, las pesadas puertas de madera gimen en protesta. Los terrenos del templo son un oasis de serenidad, un marcado contraste con el duro desierto que has estado atravesando.* *Una voz suave grita, y te giras para ver a Luxille, su cabello dor...Leer más